Contenido

Instituciones

    Aspectos de algunas instituciones económicas

                        La propiedad

                        Los contratos

                        El crédito

                         El "afán" de lucro

Consideraciones preliminares

Instituciones

El sistema de mercado es una institución económica que a su vez requiere de un marco institucional más amplio para desarrollarse (como la legislación nacional y otras instituciones económicas como el crédito y la propiedad privada).

Las instituciones son las reglas formales (como la constitución política de un país, sus leyes ordinarias y sus regulaciones específicas) e informales (como los valores éticos y morales, los preceptos religiosos y otros códigos de conducta implícitos) y sus mecanismos de refuerzo que condicionan (que dan forma) el comportamiento de los individuos y organizaciones en una sociedad.

Los arreglos institucionales pueden ser de carácter económico, político o religioso, entre otros. Existen en todas las culturas y son tan diversos como éstas, se constituyen una estructura de incentivos que orientan el comportamiento en función del bienestar social. El éxito, en el largo plazo, de las culturas parece estar determinado por la funcionalidad, solidez y credibilidad de sus instituciones. Friedrich von Hayek afirmaba que "todas las instituciones que son útiles para las relaciones de los seres humanos, tales como el lenguaje, la moral, la ley, la escritura y el dinero, [se han formado gradualmente y forman parte de] lo que llamamos cultura, que es precisamente un orden que surgió espontáneamente" y tales instituciones han sido el resultado de una lenta evolución donde sobreviven las que resultan ser más útiles para la vida en sociedad. El mercado mismo, como institución, también ha transitado por diversos estadios de evolución. Para responder a las necesidades de cada época, los seres humanos han ido adaptando las formas de intercambio.

Los mercados también se sostienen en un conjunto de instituciones que permiten las transacciones impersonales sin que se requiera de continuas relaciones contractuales (gracias al dinero, por ejemplo). Dichos arreglos institucionales pueden ir desde la definición de dónde y cuándo intercambiar hasta las complejas leyes referentes al crédito o a procedimientos arbitrales, entre otros.

Aspectos de algunas instituciones económicas

La propiedad

La institución económica del respeto al derecho a la propiedad privada tiene varias aristas interesantes de observar para comprender cómo y porqué surge tal institución y darle su justa dimensión, pues como muestra Douglass North, la historia revela que existen determinantes tecnológicos, por ejemplo, que dentro del mismo juego de incentivos económicos propician o no los demás arreglos institucionales que garanticen la misma propiedad.

"El crecimiento económico no tendrá lugar a menos que la organización económica existente sea eficaz. Los individuos necesitan incentivos para emprender las actividades socialmente deseables. [...] Si los costos privados exceden de los beneficios privados, los individuos no estarán dispuestos a emprender esa actividad aun cuando sea socialmente provechosa. [...] El crecimiento económico tendrá lugar si los derechos de propiedad hacen que valga la pena emprender actividades socialmente productivas. La creación, especificación y aplicación de tales derechos de propiedad resultan costosas en una medida que está en relación con el grado de tecnología y organización. Se intentará establecer estos derechos de propiedad en la medida en que se intensifiquen las expectativas de que las ganancias privadas superen los costos de transacción."

Es decir que para North, la propiedad es una institución socialmente deseable (rentable) pero su existencia depende de la capacidad tecnológica y organizativa de la sociedad y de las personas para que sea eficiente (individualmente rentable) establecer la protección a la propiedad. Si los costos superan a los beneficios, el mismo mercado desplaza a la institución. Con este argumento parece confirmarse una de las objeciones al viejo liberalismo. Locke y Kant suponían que en el estado natural ya existían amplios derechos de propiedad y que la tarea del gobierno consistía en proteger esos derechos. Pero, "esto es objetable porque depende de una premisa dudosa (que los derechos de propiedad existen independientemente y antes de la existencia del Estado) y porque parece poner a cuesta del gobierno la obligación de conservar y reforzar las desigualdades heredadas." Parece más adecuado, siguiendo la hipótesis de North, afirmar que el nacimiento del Estado y sus instituciones legales fueron las que facilitaron (hicieron que fuera individualmente rentable) la propagación de la propiedad. Todos estos condicionantes históricos y de incentivos económicos invitan a reflexionar sobre los regímenes de propiedad de las antiguas sociedades mesoamericanas y su continuidad en las actuales comunidades indígenas; así como a repensar el sistema de propiedad impuesto por la colonia española y heredado a la república.

Debido a la escasa información oficial sobre la propiedad, pues se carece de registros de la propiedad adecuados y de un catastro nacional, no es posible realizar una mejor aproximación al sistema vigente de tenencia de la tierra en las comunidades indígenas a nivel de todo el país, o por lo menos a nivel del Altiplano, pero es una variable imprescindible para comprender la forma en que se asignan los recursos productivos y para determinar la productividad de la tierra, entre otros aspectos.

El problema original de la propiedad se encuentra en la dotación inicial del factor tierra en los Estados republicano a partir de la época colonial. Es necesario investigar porqué existe una alta concentración de la propiedad de la tierra, que es típica de los países de las regiones tropicales, especialmente en América Latina, donde las políticas coloniales que se aplicaron sobre la tierra, la inmigración y la mano de obra parecen haber facilitado dicha concentración en función de alcanzar rendimientos de escala en la producción de los cultivos tropicales.

Los contratos

North Afirma que "las relaciones comerciales que se desarrollaban en los mercados, entre demandantes y oferentes, fueron de armonía y de cooperación," lo cual permite intuir la existencia de un marco institucional que reforzaba las relaciones basadas en la reciprocidad y la honestidad, elementos necesarios en un sistema de contratos (cualquiera que fuese su modalidad). Los castigos a quienes vendían cosas robadas, para ilustrar un caso, eran bastante severos: "a los que vendían algunas cosas hurtadas [...] sentenciábanle a muerte los jueces y Señores, y con esto se ponían temor a la gente, para que nadie osase comprar cosa hurtada."

 

El crédito

Uno de las principales causas de la pobreza y desigualdad en la distribución del ingreso es el deficiente funcionamiento de los mercados financieros. Los pobres, que pertenecen al sector informal de la economía y que viven en las zonas rurales, tienen un acceso muy limitado al crédito. Sin disponibilidad de capital es muy difícil incrementar la productividad y, por lo tanto, los ingresos de los grupos que actualmente se encuentran en situación de pobreza.

North sostenía que, "Los mercados financieros proporcionan el marco institucional dentro del cual se movilizan y se intermedian los ahorros con el fin de generar las inversiones productivas requeridas para elevar la productividad y los salarios de los trabajadores. [...] Si los mercados financieros no funcionan en forma eficaz [...] la escasez de capital afectará negativamente las perspectivas de crecimiento." Una de las causas identificadas sobre esta problemática es, precisamente, la debilidad de las instituciones que permiten a una persona comprometerse a pagar. La ausencia de garantías, agencias de calificación del crédito, entre otras, y la inadecuada definición y protección de los derechos de propiedad, son obstáculos que limitan el acceso al crédito.

La contraparte del crédito es el ahorro. Al respecto, la teoría indica que las personas pobres tienen una mayor propensión marginal a consumir y por lo tanto una menor propensión marginal al ahorro. "La renta es el principal determinante del consumo y del ahorro. Los ricos ahorran más que los pobres, tanto en términos absolutos como en términos porcentuales. Las personas muy pobres no pueden ahorrar nada; más bien, si tienen alguna riqueza o pueden pedir préstamos, tienden a desahorrar. Es decir, tienden a gastar más de los que ganan.

 

El "afán" de lucro

 

Generalmente se critica que el sistema capitalista occidental promueve el lucro como fin último de los individuos, olvidándose de los valores trascendentales del ser humano. Por lo tanto, la generación de riqueza es un objetivo socialmente deseable.