Recuadro 1.1
Economía y Antropología *
En su sentido más restringido, la economía alude a la
asignación de medios escasos a fines competidores. La mayor parte de los economistas
profesionales sostienen que los seres humanos en general tienden a economizar, es
decir, asignar medios escaso de tal manera que se maximice la consecución de los fines y
se minimice el gasto de los medios. Sin embargo, muchos antropólogos ven la
economización sólo como un aspecto de las actividades con que una sociedad se abastece
de bienes y servicios. Desde una perspectiva más amplia:
"Una economía es un conjunto de actividades
institucionalizadas que combinan recursos naturales, trabajo humano y tecnología para
adquirir, producir y distribuir bienes materiales y servicios especializados de una manera
estructurada y repetitiva". (Dalton, 1969)
Los antropólogos subrayan el hecho de que las motivaciones para
producir, intercambiar y consumir bienes y servicios están moldeadas por las tradiciones
culturales. Las diferentes culturas valoran distintos bienes y servicios y toleran o
prohiben diferentes tipos de relaciones entre la gente que produce, intercambia y consume.
Por ejemplo, algunas culturas hacen hincapié en la adquisición cooperativa y la
práctica de compartir la riqueza, mientras que otras lo hacen en la adquisición
competitiva y en la retención de la riqueza. Algunas culturas subrayan la propiedad
colectiva y otras la privada. Es pues evidente que la economización tiene
diferentes premisas y consecuencias en los distintos contextos culturales. Sin embargo, es
posible que bajo especificaciones culturales de los medios y fines aparentemente diversos,
exista un cálculo humano común tendente a minimizar costes y maximizar los beneficios
que explica tanto el origen como la perpetuación de los diferentes sistemas económicos.