Mestizaje Cultural

 Sabiduría en la Aldea Global (IV)

Muy a menudo releo el breve prólogo de tres paginitas del libro «Sobre
virtudes y vicios» del muy querido y recordado Juan David García Bacca. Hoy
lo he cogido y se me ha ocurrido transcribírtelo parcialmente, a modo de felicitación
pascual. Dice entre otras cosas:


Dos siglos antes de Cristo, Jesús, hijo de Sirá, escribió el Eclesiástico, libro del Antiguo Testamento.
De él se toman aquí unas sentencias , cuya oportunidad apreciará el Lector:

«Habla, Anciano, porque te corresponde, pero con discreción; no estorbes la música.»
«¡Qué hermosa es la sabiduría de los ancianos!»
A sus noventa años, el Autor de esta obra se juzga con derecho, casi con obligación, de dar al Lector unos consejos para leerla:

1) No delegar en nada -religioso o profano, filosófico, económico,
político- ni en Nadie: sea Papa, Patriarca, Ayatollah, Premier de un
Presidium... el pensar por cuenta propia. Que Nadie se arrogue el derecho de
pensar por él. Cada uno debe pensar por sí mismo, para sí mismo, consigo
mismo en todo. Y tomar sobre sí la obligación de dar a los demás tal
ejemplo. Recordando que el miedo a pensar sobre todo es más potente y
frecuente que el miedo a morir. Para la mayoría, "morir antes que pensar". E
impedir que los demás piensen; más aún que hagan patentemente tal decisión
de palabra impresa. Censura y censores. Inquisidores.

2) No delegar en nada --religioso...-- ni en Nadie --Papa...-- el
decidir por cuenta y responsabilidad privada, o sea: renunciar a la
Libertad. Cargar valientemente con el don de la libertad de conciencia, sin
descargarla en otro.
No descargar el pensamiento aceptando dogmas, Credos, consignas; ni
descargar la voluntad obedeciendo a mandamientos, preceptos, ritos.
Dogmas... alivian el peso de pensar; obediencia alivia el peso de decidir.
Comodonería mental y volitiva. (...)

3) No poner límites a la imaginación, entendiendo por esta palabra
"inventiva". La originalidad, la inventiva, es uno de los recursos humanos
inagotables, como se verá en el Ejercicio segundo y tercero de esta obra. No
aceptar nada que se lo dé por perfecto, definitivo, tradicional, sagrado o
venerable. Venga de la Autoridad que sea: religiosa, política, económica...
Sea Libro sagrado, rito, práctica, de Antiguo, Nuevo Testamento, Islam,
Vedas, Confucianismo, Sintoismo... Chamanismo... (...)

4) En la primera semana de la creación del Mundo, y en el lugar
privilegiado "El Paraíso", Dios (Elohím) prohibió a nuestros primeros
padres: Adán y Eva, que comieran los frutos del Árbol de la Ciencia del Bien
y del Mal. Porque si comían de ellos serían como dioses, como Dios;
comieron, y, para evitar que lo fueran, los expulsó del Paraíso. Y
expulsados estamos todos sus descendientes. Entre ellos, los actuales: Nosotros.
No abdiquemos de ser dioses, aunque no estemos ya en Paraíso alguno.
Y asumamos las consecuencias: buenas, malas, peligrosas. Éxito y fracaso. (...)

Ha hablado un Anciano (de noventa años); que es lo que le
corresponde según la sentencia bíblica. ¿Habrá hablado tal Anciano «según
discreción», que es el consejo de la Biblia? ¿Y lo habrá hecho «sin estorbar
la música»; otro, y final, consejo bíblico? (...)


Colaboración de Ramon Gabarrós