¡CYBERSOLIDARIDAD!

 Publicaciones Solidarias


CUANDO EL HAMBRE ES UN ARMA

El hambre es un problema que obsesiona recurrentemente...

Apenas vencido aquí, reaparece allá con imágenes insoportables que nos parten el corazón.
Nos avergonzamos de comer, de hacer régimen para adelgazar, de tirar un trozo de pan, fustigamos a la FAO, odiamos a los agricultores que destruyen sus excedentes. Y, acabamos, finalmente, haciendo un cheque a una ONG. Y después, el olvido. Nadie puede hacerse cargo de toda la miseria del mundo.

Pero meses después, si antes era Somalia, ahora es Sudán; si fue Angola, hoy es Sierra Leona; si sufrieron en Liberia, hoy sufren en Burundi. Ahora también Corea del Norte. Y la pregunta es: ¿Cómo es posible que ocurra esto cuando la producción mundial de alimentos permite que cada ser humano disponga de 2.700 calorías diarias? ¿Cómo puede admitir la comunidad internacional el escándalo del hambre con 800 millones de desnutridos, como si fuese una fatalidad, una especie de catástrofe natural igual que una inundación o terremoto?

Durante la guerra fría, cuando se declaraba una hambruna, pensábamos que la inmediata intervención de una ONG eficaz era la respuesta adecuada. Nuestros equipos salían, tenían acceso a las víctimas y los resultados eran, casi siempre, espectaculares. Centenares de niños eran arrancados de la muerte.

Los humanitarios han conseguido hacer milagros, no sólo en nutrición, sino también rehabilitando regiones enteras con pozos y cultivos. Y siguen, hoy en día, en infinidad de rincones del planeta. Pero, progresivamente, la situación está cambiando. ¿Qué ha pasado? Una auténtica tragedia, el hambre se ha convertido en un arma política. Hoy, en casi todos los conflictos mundiales, se crea artificialmente: jefecillos reteniendo a la fuerza a las poblaciones, privándolas de alimentos para luego exhibirlas y despertar la compasión mundial. Toda una estrategia del hambre se ha puesto en
movimiento, con un cinismo perfecto, por parte de hombres o movimientos que con la caída del telón de acero han perdido sus fuentes de riqueza.

¿Qué debemos hacer las organizaciones humanitarias? ¿Ignorarlo y seguir a pesar de todo, socorriendo a las víctimas? ¿Aceptar ser el instrumento de un clan militar? ¿Ver cómo retienen o roban la ayuda alimentaria? ¿O denunciarlo, a riesgo de ser expulsados inmediatamente?

Acción Contra el Hambre, a través de su informe anual Geopolítica del Hambre, ha abierto un camino de denuncia. El silencio sería pura complicidad. No podemos aportar soluciones allí donde los políticos no llegan. No existe ninguna poción mágica. Nunca la hubo. Los humanitarios
salvamos vidas, intentamos reconstruir allí donde la locura de los hombres o, a veces, los caprichos de la naturaleza han causado estragos.

Pero ahora también denunciamos y perseguimos una vía que un día garantice la seguridad alimentaria de los pueblos más vulnerables.

El derecho de los pueblos a alimentarse debe ser, desde ahora, un derecho universal admitido y respetado.

"GEOPOLITICA DEL HAMBRE"
Cuando el hambre es un arma...
Editado por Acción contra el Hambre, Madrid 1999

José Carlos García Fajardo

Madrid, febrero de 1999