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Principales fuentes bibliográficas
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A lo largo de muchas generaciones se han manejado en Guatemala ciertos estereotipos negativos contra los indígenas. En el lenguaje guatemalteco, la palabra indio tiene una connotación peyorativa, que puede significar necio, haragán o tonto. Con esos estereotipos se ha pretendido justificar su pobreza. Por el contrario, los indígenas se caracterizan por su capacidad de trabajo, iniciativa e ingenio para poder brindar bienestar a su familia. En palabras de Sol Tax, cuidadoso observador de la cultura y economía maya: "Quizá el indígena sea, por sobre todas las cosas, un empresario, un hombre de negocios, en busca siempre de nuevos medios de ganar un centavo."
También existen otros prejuicios contra la cultura indígena, que la califican de inferior y, por lo tanto, no apta para ser fuente de desarrollo. Empero, resulta simplista argumentar que la causa de la pobreza de un pueblo es su cosmovisión primitiva, por el solo hecho de no ser la cultura dominante. En sentido estricto, cualquier cosmovisión podría ser calificada como primitiva. Por ejemplo, las grandes religiones tienen su origen en antiguas creencias de sociedades agrarias; sus símbolos, ritos, doctrina y organización reflejan la manera en que esas sociedades entendían a la divinidad, al ser humano y al mundo que les rodeaba. La tradicional cultura cristiana-occidental, basada en una cosmovisión pre-moderna, pereciera entonces que ya no responde a la realidad post-industrial de la actualidad y, en ese sentido, podría ser catalogada como anticuada. Seguramente todas las culturas deberán evolucionar para adaptarse a las nuevas circunstancias, pero resultaría una fatal arrogancia etnocentrista el autodefinirse como la culminación de la evolución social. Al respecto, José Saramago, Nobel de Literatura 1998, afirma que "las culturas no deben ser consideradas mejores o peores, más ricas ni más pobres; son culturas y basta."
La pobreza, entonces, no se puede atribuir a los valores propios de las culturas. Por el contrario, las culturas, en su misma dinámica, adoptan nuevos elementos que parecen deseables para resolver los problemas a los que se enfrentan. El estudio de la incidencia de la cultura en el desarrollo (entendido también como despliegue espiritual y material del ser humano) revela que ésta puede funcionar como motor del mismo. Se afirma que "el fortalecimiento de la identidad cultural favorece la satisfacción de las necesidades básicas, porque las necesidades básicas no consisten en un listado de los estándares generales de consumo, sino que son definidas en términos culturales específicos."
Sin embargo, la situación de pobreza persiste en millones de indígenas guatemaltecos; por lo que, para comprender ampliamente ese fenómeno es necesario profundizar en las causas económicas, políticas y sociales que se pueden rastrear a lo largo de la historia.
La intuición básica que orienta este trabajo es la siguiente: los mercados indígenas, entendidos ampliamente como sitios y mecanismos, son instituciones culturales (entendiendo la cultura también en sentido amplio) que trascienden lo económico y que en su seno poseen la potencialidad de generar crecimiento económico y, por los múltiples aspectos de la vida humana que abarcan, pueden propiciar el desarrollo integral de las personas que en ellos participan. En consecuencia, las proposiciones que se pretenden ilustrar, más que demostrar, son básicamente dos:
a) Los mercados indígenas son instituciones culturales que forman parte importante de la actividad económica de Guatemala. Son parte esencial de una cultura no occidental, lo que muestra que las características fundamentales de los mecanismos de mercado no son exclusivos de la cultura occidental - capitalista y tampoco son ajenos a otras culturas.
b) Los mercados indígenas poseen una gran potencialidad para la producción, el comercio y consumo de bienes y servicios, por lo cual constituyen una alternativa para el desarrollo de las comunidades pobres del país.
Los mercados indígenas son instituciones de la cultura maya guatemalteca que se basan en el intercambio libre y voluntario de sus miembros, en el valor de la palabra (contratos orales) y representan puntos de encuentro para el intercambio de información y las relaciones interculturales. Además, en torno a ellos gira la vida económica (agrícola y comercial), política, religiosa y social de la comunidad. Es decir, que trascienden la pura transacción comercial y se constituyen en un elemento integrador de los individuos en la sociedad.
Los mercados indígenas, en su conjunto, representan transacciones de varios millones de quetzales. Muchos guatemaltecos se benefician de la dinámica de estos mercados que les permite acceder a una serie de bienes y servicios útiles para su vida y obtener mayores ingresos familiares. En estos sitios de mercado se observa el funcionamiento de las leyes del mecanismo de mercado (oferta y demanda). El sistema de precios genera las señales apropiadas de acuerdo a las preferencias y necesidades de los demandantes, y a los incentivos que enfrentan los oferentes. Estos rasgos universales de los mercados se entrelazan con los valores propios de la cultura indígena, se afectan mutuamente.
Las múltiples dimensiones del fenómeno de la pobreza y de la economía indígena exigen un estudio, al menos, histórico, económico y antropológico que facilite su comprensión. Por ello, uno de los objetivos de este trabajo es analizar la realidad de los mercados indígenas de Guatemala, aproximarse a su funcionamiento, enriqueciendo el enfoque económico con un análisis interdisciplinario, que también contribuya a superar la crítica a la visión economicista de los fenómenos sociales. En este sentido, es muy importante el aporte que la Antropología Cultural, en general; y la Antropología Económica, en particular; pueden proveer. Una revisión crítica del pasado con la ayuda de la Historia también es de gran utilidad.
Mostrar la importancia económica de la institución indígena del día de mercado, a través de la observación directa de un caso particular como el día de mercado en Tecpán Guatemala.
Comparar el funcionamiento de los mercados indígenas con los principios generales que rigen la economía de mercado.
Plantear algunas preguntas sobre la economía indígena, en general; y los mercados indígenas, en particular; para estimular la búsqueda de alternativas que permitan elevar el nivel de vida de los guatemaltecos.
Cumplir con uno de los requisitos para optar al grado de licenciado en Economía, elaborando un trabajo de investigación original e inédito sobre un tópico viable e importante para la economía nacional y las ciencias sociales en general, el cual se aplican los conocimientos adquiridos y se demuestra el nivel de criterio profesional.
Principales fuentes bibliográficas
Al realizar una investigación bibliográfica de estudios anteriores sobre los mercados indígenas de Guatemala, desde una perspectiva económica, e incluso antropológica, se concluye que hay muy escasa literatura al respecto.
El estudio antropológico más famoso fue realizado por el profesor Sol Tax, de la Universidad de Chicago, entre los años de 1936 a 1945. Su libro tiene el sugestivo título de El capitalismo del centavo, pues una de sus principales conclusiones al investigar la economía indígena de Guatemala es que la misma constituye una "sociedad capitalista en escala microscópica."
El estudio más reciente es también antropológico, realizado por Tadayoshi Murakami, etnólogo japonés del Museo de Tabaco y Sal de Tokyo. Su investigación (realizada entre 1991 y 1994) se tituló "Los mercados y pueblos mayas en el altiplano de Guatemala" y profundiza en aspectos como la red de mercados en los alrededores de Sololá, diversas características del mercado local de Concepción (municipio de Sololá) y los cambios en el mecanismo profesional (nuevas formas de división del trabajo) en las zonas rurales.
Otra fuente bibliográfica complementaria es el capítulo titulado "The Political and Cultural Economy of Mesoamerica" que la antropóloga Liliana Goldin (Universidad de Albany) elaboró para el libro The Legacy of Mesoamerica (History and Culture of a Native American Civilization) donde aborda aspectos laborales, de producción y distribución de bienes en la economía indígena mesoamericana, partiendo del caso guatemalteco.
En el Capítulo I se comparan algunos de los mecanismos esenciales del sistema de mercado con las características del funcionamiento microeconómico observadas en los sitios de mercado de los pueblos indígenas de Guatemala. La descripción económica se enriquece con elementos de la Antropología Cultural y nociones básicas de la Economía Institucional. Se intenta definir un marco teórico que contribuya a la comprensión del fenómeno estudiado.
La economía indígena, partiendo de sus antecedentes históricos, no sólo se limita a la actividad agrícola; en ella, la dimensión comercial juega un papel importante. Los mercados indígenas, como instituciones culturales, son abordados en el Capítulo II, describiéndose algunas de sus características distintivas.
El mercado indígena de Tecpán Guatemala es uno de los sitios de mercado más importantes del Altiplano Occidental. Se consideró conveniente realizar un estudio de campo sobre sus características particulares para aproximarse a los rasgos generales de los mercados indígenas. La descripción de este mercado se desarrolla en el Capítulo III.
El fenómeno de la globalización afecta a las pequeñas comunidades guatemaltecas. La cultura indígena se enfrenta a cambios tecnológicos, a la apertura de los mercados internacionales y a los procesos políticos internacionales. En el Capítulo IV se pretende responder a la pregunta: ¿cómo está influyendo y cómo seguirá haciéndolo la globalización? Se proponen cuatro temas en los cuales podrían encontrarse alternativas de cara al futuro: etnodesarrollo, fortalecimiento institucional, apertura comercial y aumento de la productividad.
Finalmente, en el Capítulo V se realiza un breve resumen de las principales conclusiones de los capítulos anteriores.
Este trabajo de tesis no es una apología del capitalismo utópico, forzando las comparaciones entre la economía indígena y el sistema de mercado. Tampoco se desea presentar una visión idealizada de la cultura maya. Lo que se pretende es hacer una aproximación novedosa al fenómeno de los mercados indígenas guatemaltecos, revisando la bibliografía relevante y tratando de ilustrar a través de casos concretos (resultado del trabajo de campo). Para desarrollar y comprender las intuiciones básicas sobre dicho fenómeno, como una institución cultural con gran relevancia económica, se intenta abordar mediante un enfoque interdisciplinario. Además, se desea generar un debate sobre esta institución cultural como una posible alternativa para mejorar el bienestar de los millones de guatemaltecos que participan en ella. Más que una tesis, este aporte desea ser una síntesis, un ejercicio teórico donde se plantean preguntas para provocar una mayor investigación sobre el tema.
Carlos Antonio Mendoza Alvarado
Guatemala, febrero de 1999